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QUERIDO AZABAL La mañana del lunes 25 de junio de 2007, la actividad en el local de CGT en el Metro de Barcelona debería haber sido la normal de una asamblea de final de mes, pero los acontecimientos del fin de semana lo hicieron imposible. Acontecimientos que hoy, más de 2 años después, queremos hacer públicos. Se recibieron muchas llamadas de compañeros, diciendo... ¿Os habéis enterado? el Azabal, dicen que ha muerto, que se ha desvanecido en Sta. Eulàlia y parece ser que ha fallecido... a las que se les contestaba, que por desgracia, esa noticia era verídica y que nuestra prioridad era esclarecer lo ocurrido con los responsables de la Empresa. Nos pusimos en contacto telefónico con el Responsable del Servicio de Personal y la Responsable del Servicio Médico de Sagrera, para comunicarle el fallecimiento de nuestro compañero JUAN DE LA CRUZ AZABAL, el día 24 de junio (festividad de SAN JUAN) y para garantizar que el tratamiento fuera considerado como accidente laboral. También se llamaron a compañeros para informarles, otros llamaron porque la noticia les llegaba por otro lado, algunos pasaron directamente por el local para que se les informase de primera mano... Lo cierto es que el compañero Azabal, tuvo una crisis el viernes 22 de junio y que se desvaneció durante su jornada de trabajo habitual en Sta. Eulàlia. También es cierto que fue atendido por los servicios médicos de la Empresa quienes, tras practicarle los primeros auxilios, llamaron a una ambulancia, puesto que el compañero no reaccionaba a los mismos. Cuando ésta llegó, el compañero fue trasladado de urgencia al Hospital de Bellvitge, acompañado única y exclusivamente por los técnicos sanitarios de la ambulancia y por nadie más. De todos los responsables de nuestra empresa que estuvieron presentes en el lugar de los hechos, NI UNO DE ELLOS DIO UN PASO AL FRENTE PARA ACOMPAÑAR AL TRABAJADOR AL HOSPITAL. Fue el primer gesto, carente por completo de humanidad alguna de los que dicen representar a esta Empresa hacia un trabajador intachable, profesional como la copa de un pino, amigo de sus amigos y que pasó la mayor parte de su vida trabajando en esta casa. Más tarde se desatarían, muy a pesar de todos los que conocimos al compañero, muchos más y peores gestos de inhumanidad por parte de una Dirección que hace tiempo dejó de ver personas realizando trabajos, y que sólo ve números que realizan tareas encaminadas a cumplir objetivos. El primer encuentro que tuvimos con la familia del compañero y después de los primeros hechos contados de primera mano se ven las primeras puñaladas: cuando la familia llegó al hospital, lógicamente muy alterada, encontró a un marido y padre en una cama rodeado de médicos, enfermeras...y nadie más. A pesar de tener la Empresa pleno conocimiento de que uno de sus trabajadores había sido trasladado desde su puesto de trabajo en estado crítico hacia el hospital, ni uno solo de todos aquellos que tienen altos cargos, que cobran por saber atender situaciones complicadas de todo tipo, había cumplido con el mínimo esperado y exigible en estos casos, como es el acompañar al trabajador para que no estuviese solo y poder gestionar cualquier situación mientras se esperaba a la familia. ¡Está visto que los viernes al mediodía lo prioritario es poder finalizar la jornada a tiempo para poder disfrutar del fin de semana y si ese fin de semana es verbenero, todavía más!……HABÍA QUE TOMARSE LA COCA DE SAN JUAN Y EL CAVA CON LOS PETARDOS ¿NO?. Al entierro no acudió ningún responsable de RRHH. Pasaron algunos días más, y la siguiente puñalada colmó por completo la falta de humanidad que este Sindicato puede tolerarle a la Empresa, ésta comunicó que, aunque el compañero se desvaneció durante su jornada de trabajo y falleció en el Hospital, no consideraba el hecho como accidente laboral, entendiendo que el desarrollo de su tarea no había tenido nada que ver con el fatal desenlace. A partir de ahí, colmados de indignación, este Sindicato exigió una reunión al más alto nivel con los representantes de la Empresa, y que como quien trata cualquier otro tema entre excusas, disculpas, pésames y buenas palabras, eludieron cualquier responsabilidad. Alegando no poder hacer nada, y aludiendo a las penalizaciones que se aplican a una Empresa por un accidente laboral con resultado de muerte (lo que supone para sus estadísticas, para sus objetivos...), se escondieron detrás de la mesa manifestando que era cuestión de la Mutua “LA FAMOSA MUTUA UNIVERSAL”. No les importó que ésto supusiera empujar a una familia a una hecatombe de trámites legales, en pleno periodo de luto, para poder conseguir nada más que lo que todos los allí presentes sabíamos que tenían derecho. Llegados a este punto, hubo que pasar el mal momento de comunicarle a una familia destrozada, los trámites a los que les obligaban a pasar para reclamar lo que por derecho le correspondía. Ante todo este planteamiento, una sola expresión de su viuda: “…Yo de todo esto no entiendo, pero mi marido, en vida, sé que confiaba mucho en vosotros así que, lo que vosotros digáis, me parecerá bien…” Con semejante carga de responsabilidad, esta Sección Sindical puso todas sus fuerzas en una batalla legal que ha durado muchos meses, hasta los dos años y pico, que ha llegado hasta el Tribunal Superior de Justicia y que finalmente ha acabado reconociendo que fue un accidente laboral, pues sucedió en el desarrollo de su actividad normal en la Empresa. Por todo eso, hemos querido publicar la historia de cómo TMB trata a los que pasaron su vida trabajando en el Metro, y como esta Empresa nos recuerda en ocasiones que, los que creemos en las personas y no en las siglas y confiamos en la solidaridad y el apoyo mutuo para luchar contra la deshumanización, no sólo estamos en el bando correcto, sino que seguimos ganando batallas. CON LA ESPERANZA DE HABER AYUDADO A TU FAMILIA UN ABRAZO COMPAÑERO AZABAL, DÓNDE QUIERA QUE ESTÉS… |